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Una empresa obligada a pagar 150.000 euros tras un accidente laboral mortal al no cubrir su seguro de Responsabilidad Civil toda la indemnización

Un reciente caso judicial en el que una compañía debió asumir la mitad de la indemnización por fallecimiento demuestra el riesgo de contratar pólizas con sublímites por víctima demasiado bajos.

Un accidente laboral grave puede tener consecuencias económicas capaces de comprometer seriamente la continuidad de cualquier negocio o pyme. Así lo recuerdan con frecuencia los especialistas en seguros de responsabilidad civil para empresas, al analizar casos reales en los que la indemnización fijada por un tribunal supera con creces la suma máxima contratada en la póliza.

En un fallo judicial reciente referente al fallecimiento de un operario en una obra, un tribunal estableció una indemnización total de 300.000 euros a favor de la familia de la víctima. Sin embargo, la sorpresa para los propietarios del negocio llegó al revisar las condiciones particulares de su contrato de seguro.

El peligro de los sublímites por víctima en los seguros de empresa

Aunque la empresa contaba con una póliza de Responsabilidad Civil (RC) en vigor, el contrato establecía un límite máximo de 150.000 euros por víctima. Esta cifra se situaba exactamente a la mitad de la cuantía fijada por el juez.

Como consecuencia, la compañía aseguradora asumió únicamente el capital máximo estipulado en el contrato (150.000 €). Los 150.000 euros restantes debieron ser abonados directamente por la propia empresa damnificada.

Este tipo de situaciones ponen de manifiesto una dura realidad: una póliza de Responsabilidad Civil mal redactada o mal dimensionada puede llegar a arruinar un negocio, ya que los importes no cubiertos deben salir de la tesorería de la empresa, de la venta de sus activos o, en determinados supuestos, del patrimonio de sus socios.

El límite por víctima: la cláusula que marca la diferencia

Al contratar o renovar un seguro para empresas o autónomos, suele prestarse mucha atención a la prima anual (el precio) o al capital total asegurado por siniestro. Sin embargo, los especialistas en gestión de riesgos insisten en que el sublímite por víctima es el factor verdaderamente determinante en siniestros de gran gravedad o siniestralidad mortal.

Si una póliza ofrece una cobertura global de 1.000.000 de euros, pero aplica un sublímite por víctima de tan solo 150.000 euros, ante un accidente grave con secuelados o fallecidos la aseguradora jamás abonará más de esa cifra por cada persona afectada. El excedente pasa a ser responsabilidad directa del tomador del seguro.

Cómo proteger la viabilidad de tu negocio antes de que ocurra un siniestro

Para evitar sorpresas de esta magnitud que puedan paralizar la actividad empresarial, se recomienda realizar auditorías periódicas de las pólizas contratadas. Es indispensable:

  1. Revisar los sublímites por víctima: Verificar que las cuantías estén adaptadas a las tablas y baremos judiciales actuales en materia de indemnizaciones por accidentes laborales.

  2. Comprobar las coberturas de RC Patronal y Comodatos: Garantizar que la protección cubra de forma efectiva las reclamaciones de los propios trabajadores y sus familias.

  3. Contar con asesoramiento profesional independiente: Recurrir a corredores o mediadores de seguros que analicen los riesgos reales de la actividad y no se limiten a comercializar pólizas estándar basadas únicamente en el precio.

¿Está tu empresa realmente protegida? Consulta con Capilla Seguros

Una pequeña omisión en la letra pequeña de tu póliza de Responsabilidad Civil puede costar el futuro de tu negocio.

En Capilla Seguros analizamos las coberturas de tu seguro actual sin compromiso, verificamos que los límites e indemnizaciones cubran de manera real el riesgo de tu actividad profesional y te ofrecemos soluciones a medida adaptadas a autónomos y pymes. Contacta con nosotros y asegura la tranquilidad de tu empresa.

 

Fuente: La Razón

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